¿Cómo cuidar las pieles con pecas y pieles sensibles en verano?

ssp

26 julio 2021

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¿Cómo cuidar las pieles con pecas y pieles sensibles en verano?

Las pecas a diferencia de otras lesiones pigmentarias se asocian a rasgos juveniles que muchas mujeres ven como un rasgo diferencial que les aporta personalidad al rostro y por esta razón en los últimos tiempos se ha convertido en una moda por la cual son imitadas con maquillaje o tatuadas.

 

Pero no todas las ven así, para otras simplemente son unas manchas molestas difíciles de disimular, y en todo caso son la evidencia de que tenemos una piel más sensible e intolerante al sol que el resto y que debemos cuidarla y darle la importancia que merece.

 

La pecas son fruto  del proceso de melanogénesis, es decir, la formación de la melanina. Cuando la piel entra en contacto con el sol, la melanina que se forma en los melanocitos se distribuye de manera irregular acumulándose en las zonas que llamamos pecas y que debemos diferenciar de las manchas producidas por la sobreexposición a la radiación solar.

 

Las pieles sensibles, son pieles con fototipo bajo, es decir, que producen poca melanina y por lo tanto sufren más en verano, por la constante exposición solar, y debemos cuidarlas con protección solar, hidratación intensa y con limpiezas en profundidad.

 

En este artículo proponemos una serie de recomendaciones sobre cómo cuidar las pieles especialmente sensibles o con tendencia pecosa  y evitar que aparezcan otros tipos de manchas en la piel.

 

Antes de tomar el sol debemos utilizar un protector solar, con un factor de protección alto, factor SPF 50,  con un amplio espectro ante los distintos tipos de radiación UVA, UVB y luz infrarroja deben aplicarse una buena cantidad por todas las zonas, cada 2 horas y siempre después del baño.

 

En casos de pieles muy blancas puede estar indicada la fotoprotección en cápsulas por vía oral.

 

Evitar la exposición solar en las horas centrales del día, es decir entre las 12:00 y las 17:00 e hidratar la piel después de tomar el sol para restablecer el manto hidrolipídico que favorece la retención de agua en la piel, además aportaremos nutrientes que ayudarán a reparar la epidermis y debemos hacerlo al menos dos veces al día.

 

Existen tratamientos como la mesoterapia especialmente indicados antes y después del verano, antes para preparar la piel para las exposiciones solares y que podamos lucir un bronceado más bonito y duradero y después para recuperar la piel de las agresiones sufridas durante el periodo vacacional. Con esta técnica proporcionaremos un alto nivel de hidratación profunda introduciendo, mediante infiltración en los tejidos, ácido hialuronico, vitaminas y nutrientes.

 

Debemos recordar que tanto las pecas como los lunares son pigmentaciones totalmente benignas,  solamente nos deben preocupar si se producen cambios de color, tamaño textura, si sangran o producen picor en estos casos debemos consultar con nuestro especialista para que nos indique el tratamiento a seguir.