Picaduras de insectos

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03 agosto 2020

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Picaduras de insectos

Ha llegado el verano.

 

El buen tiempo y las altas temperaturas hacen que proliferen multitud de insectos y con ellos el riesgo de sufrir sus picaduras, suelen afectar especialmente a los más pequeños y aunque no suelen ser peligrosas, y rara vez provocan una reacción alérgica grave, sí que pueden ser verdaderamente molestas.

 

Para evitarlas debemos saber prevenir su picadura y si nos ha picado tener en cuenta de que insecto se trata y como mitigar sus efectos.

 

Debemos distinguir los insectos venenosos como las avispas, abejas, arañas, de los parásitos como mosquitos, tábanos, pulgas, chinches y garrapatas.

 

Los insectos venenosos inoculan veneno y suelen producir reacciones locales dolorosas.

 

Abejas y avispas.

Cuando nos pican estos insectos notaremos un doloroso pinchazo, que normalmente nos producirá inflamación, urticaria y un edema en la zona. Si es en la boca, lengua o garganta o si se observan reacciones locales muy intensas, debemos consultar de inmediato con un médico.

 

Las abejas mueren cuando  insertan su aguijón, este debe ser extraído después de ser picado, sin presionarlo para evitar exprimir el aguijón y que siga introduciendo más veneno. Si la reacción es local, aplicar frio en la zona y si fuera muy intensa consultar con el médico que le pondrá un tratamiento de antihistamínicos y corticoides. Si la reacción fuera sistémica se tendría que recurrir a la adrenalina

 

Con las avispas hay que tener un especial cuidado ya que construyen sus colmenas, en ocasiones, en el suelo y cuando vamos andando invadimos su territorio y atacan, y son más peligrosas porque no dejan el aguijón en la piel y pueden seguir picando.

 

Arañas

Su picadura se caracteriza por dos puntitos de sangre separados entre sí y rodeados de un halo. Suele generar pequeñas lesiones en forma de ampolla y se debe tratar lavando bien la piel con agua y jabón y teniendo especial cuidado de no reventar la ampolla, aplicar frío local ya que provoca un efecto antiinflamatorio y analgésico y disminuye la absorción del veneno.

 

Los parásitos se alimentan de nuestra sangre y sus efectos suelen ser más leves.

 

Los mosquitos

Son las hembras las que pican, el macho se alimentan de néctar. Pican a la caída de la tarde o por la noche, son atraídos por el sudor, el aliento o por la temperatura corporal. Son los insectos que más picaduras producen, atraviesan la piel e inoculan una sustancia anticoagulante para succionar la sangre, esta sustancia es la que ocasiona el picor y la mancha en la piel. Sus picaduras no suelen revestir ninguna complicación, debemos lavar la picadura con agua y jabón y poner un poco de hielo.

 

Los tábanos

Merecen una atención especial, no pican sino que muerden, produciendo enrojecimiento en la zona y mucho dolor En casos extremos puede provocar reacciones más graves que deben ser tratadas con antihistamínicos o incluso antibióticos.

 

Pulgas

Viven el pelo de animales, sus picaduras son fáciles de reconocer, forman una hilera o un grupo alrededor de la picadura, transmiten enfermedades.

 

Chinches

Sus picaduras son grandes y aisladas, succionan de forma más lenta y cuando terminan se despegan permaneciendo en el tejido donde estaba para seguir picando.

 

Garrapatas

Estos pequeños insectos pueden causar con el tiempo dolores musculares, cefaleas e incluso anemia, se encuentran en la vegetación esperando encontrar un huésped, si es un ser humano, tiende a buscar zonas como la ingle, axila, parte posterior de la rodilla o detrás de las orejas, hay que tener cuidado si tenemos perros porque las garrapatas que se adhieren al perro pueden pasar al ser humano.

 

Aunque podríamos desprenderla, tirando de ella con un movimiento lento, suave y constante, tiene que salir completamente, por lo que es mejor que sea un especialista el que la retire y nos ponga el tratamiento adecuado.

 

Es difícil evitar la picadura de estos insectos cuando estamos al aire libre, pero hay una serie de precauciones que podemos adoptar, evitar colores brillantes o llamativos, no usar colonia o cremas perfumadas y cuidado con la comida (sobre todo los dulces), les atrae especialmente, evitar andar descalzos. Tampoco dudarán en picar si se sienten atacados o invadidos, por lo que conviene no realizar movimientos bruscos si nos encontramos con una y alejarse de los nidos.

 

También podemos combatir las picaduras de estos insectos con repelentes naturales, como el aceite de citronela o eucalipto, químicos, no deben aplicarse en niños menores de 2 años, en este caso es mejor optar por mosquiteras o dispositivos electrónicos.

 

Si utilizamos un repelente de uso tópico y vamos a tomar el sol debemos aplicar primero el fotoprotector y una vez absorbido por la piel aplicar el repelente.

 

Cuidado con los insectos y ¡Feliz verano!