Síndrome post-vacacional

ssp

01 septiembre 2020

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Síndrome post-vacacional

En las actuales circunstancias es probable que se agudice este síndrome o depresión que se puede producir al readaptarnos a nuestra rutina habitual después de un periodo vacacional.

 

La realidad es que este periodo adaptativo a nuestro trabajo o a cualquier cambio que consideremos como algo negativo, nos produce ansiedad y estrés. En aquellos trabajos que son considerados más creativos o menos estresantes prácticamente no se produce este fenómeno.

 

Pero si que algunas personas pueden llegar a sufrir molestias físicas o psicológicas, incluso cuadros de estrés agudo, ansiedad, depresión, disminución del rendimiento, palpitaciones, sudoración, irritabilidad, problemas para conciliar el sueño, etc., derivados del cambio de hábitos y de la actividad laboral.

 

Si estos síntomas se perpetúan en más de unos días puede derivar en un síndrome de ansiedad que debe ser tratado por su especialista.

 

Nuestras recomendaciones para paliar el desánimo y la falta de entusiasmo después del periodo vacacional, que por otra parte es normal, es ir habituándote poco a poco a los cambios y dejar transcurrir los días sin angustiarte por el malestar que sientes, pronto te sentirás mejor.

 

En todo caso te proponemos una serie de pautas para intentar mitigar los efectos negativos que se puedan producir. Recuerda que el estrés genera hormonas como la adrenalina y el cortisol que debilitan nuestro sistema inmunitario y aumentan el riesgo de enfermedades coronarias.

 

  • Programar el regreso de las vacaciones de manera anticipada, para no cambiar nuestros hábitos de manera radical e ir acostumbrando nuestro cuerpo a nuevos horarios, alimentación y horas de sueño antes de empezar a trabajar.
  • Proponerse objetivos realistas los primeros días, tanto en lo laboral como en lo personal, para empezar de forma paulatina y que el cambio sea lo más agradable posible.
  • Levantarse un poco antes los primeros días de trabajo o de nuestras actividades cotidianas para evitar las prisas y el estrés
  • Recuperar hábitos saludables, alimentación, higiene del sueño, dormir al menos 7 horas diarias y ejercicio físico, que en estos primeros días debe ser moderado.
  • Realiza actividades de ocio que te resulten agradables y gratificantes.
  • Los masajes relajantes, linfáticos o circulatorios, nos ayudarán a controlar nuestro nivel de estrés, eliminar toxinas y contribuirán a aumentar la producción de endorfinas que mejorarán nuestro bienestar.
  • Si lo consideras necesario puedes recurrir al consumo de plantas como la valeriana o la melisa que nos ayudarán a calmar nuestra ansiedad y conciliar el sueño, por otra parte para energizarnos y controlar el estrés podemos utilizar el ginseng, el eleuterococo o la rodiola
  • Respecto a tu trabajo, aunque ahora te encuentres desanimado y pienses que es el fin del mundo, debes pensar de forma positiva y recordar lo que te aporta el trabajo a nivel económico, social y emocional.

 

Por último controla los pensamientos de carácter negativo, que no contribuyen a tu adaptación a la nueva situación, y cámbialos por otros positivos que te generen calma y tranquilidad.